Hace tiempo que en las bibliotecas médicas se maneja el concepto de biblioteca virtual y que muchas tareas y servicios de atención al/la usuari@ no necesariamente se tienen que hacer de manera presencial.

¿Implica esto que tengan que desaparecer los espacios físicos de las bibliotecas? No, todo lo contrario. Creo que son importantes y necesarios porque es vital para el buen funcionamiento y resistencia de las bibliotecas. No solo facilitan el contacto, sino que son una herramienta de marketing y difusión de los servicios y de la labor de las bibliotecarias médicas.

También desde hace tiempo se vienen cerrando bibliotecas médicas (aprovechando alguna que otra jubilación), se ha reducido el espacio (con excusa de obras o del COVID-19) y veremos si ese espacio se recupera y se recupera para uso bibliotecario o se le da otra función.

Para mí, estos cierres tienen una connotación simbólica muy importante: la poca importancia que la mayoría del personal gestor les otorga a las bibliotecas.

¿Qué estamos haciendo las bibliotecarias?

Se ha presumido y difundido mucho la colaboración que han realizado las bibliotecas de ciencias de la salud para ofrecer información durante la pandemia del COVID-19, pero no ha habido tanta unión (por ser diplomática) en Madrid, el entorno cercano que más me afecta. Permitidme decir y recurrir al refranero popular porque en este caso lo retrata muy bien: hay que estar a las duras y a las maduras.

El compañerismo no se demuestra solo cuando hay que sacarse la foto y los cinco minutos de fama, sino también apoyando (o al menos, dando algún tipo de respuesta) propuestas de utilidad de compañeras de profesión para salvar, sí, salvar, a las bibliotecas médicas.

No hay una única forma de llegar al mismo sitio (salvo para los fascistas) y varios caminos pueden ser compatibles entre sí y encontrarse en algún punto.

Hacer el vacío de esta manera me lleva a lanzar(me) preguntas:

¿Solo se quiere dar la cara para lo bueno y figurar?

¿Hay cierta presión para aislar a las personas que difieren en la forma de pensar?

¿Por qué se habla de la importancia de las bibliotecas si luego cuando se hace urgente hablar, se calla?

¿Se busca el interés particular (o de un grupo reducido) más que el interés general? ¿o qué las cosas se tengan que hacer de una determinada manera?

Se ha podido hacer más, al menos intentarlo, y no se ha querido. Cualquier acción, suma.

Un poquito de educación y respeto por lo menos.

No tengo nada más que decir… por hoy.

Hay muchos libros sobre liderazgo (más de medio millón). Hay bastantes artículos en blogs sobre liderazgo (podría ser infinito repasar Google). Ya no tantos libros sobre liderazgo en bibliotecas y quizás más difícil o imposible libros sobre liderazgo en bibliotecas médicas (aunque es evidente que se puede extrapolar de alguna manera lo general). Así que no seré yo quién dé lecciones sobre este tema, más allá de aquellas cuestiones que son imprescindibles y que creo que en la práctica diaria ayudan a mejorar y ser conscientes del trabajo que estamos llevando a cabo y cómo lo estamos realizando.

Por el mero hecho de estar en un puesto de responsabilidad, no somos líderes. La responsabilidad (merecida o no) nos llega mediante la institución en la que trabajamos. El liderazgo lo adquirimos de manera informal por ser capaces de influir en las demás personas, motivar y generar impacto alrededor. Una vez que apreciamos la diferencia entre ser jefa o ser quien manda de liderar, caemos del guindo y nos damos cuenta de que hay muchas personas que mandan y pocas que lideran. Más se complica si eres mujer.

Simplemente, remitiéndonos a las “habilidades blandas” que se supone que debe tener alguien que dirige lo podemos ver. Las mujeres somos las que solemos tener esas aptitudes y actitudes, en general, por cómo se nos ha socializado y enseñado. Curiosamente están mal vistas o no se valoran en nosotras pero sí cuando las posee un hombre (al que falta hacerle la ola por algo que para bien de todas, se tendría que suponer lo deseable) que normalmente se rige por otros patrones a la hora de trabajar (también aprendidos). Esta viñeta de Javirroyo en su libro Laborachismo, lo deja muy claro:

Javirroyo.Laboromachismo

¿Qué nos aporta ser una buena líder? Más allá de una posible satisfacción personal, en mi opinión, creo que repercute en un buen ambiente de trabajo, en una complicidad para realizar las tareas en la biblioteca con cierto entusiasmo y responsabilidad y en las ganas y energías para mejorar haciendo propuestas y siendo creativas.

Antes, de comentar lo que considero actitudes/habilidades/competencias necesarias para ser una buena líder (dentro de las muchas que pueden existir o que según qué contexto se pueden priorizar) voy a nombrar de forma resumida lo que no te hace una buena líder, sobre todo, porque estamos inmersas en una sociedad muy líquida (eso dice Baumann) y muy voluble donde la mercantilización de cuerpos, personas y creo que hasta actitudes y formas de ser está a la orden del día y esto nos puede llevar a la conclusiones equivocadas sobre lo que nos hace mejores personas, más “guays” o mejores trabajadoras.

El mero hecho de ser responsable de una biblioteca. Lo he comentado antes, puedes mandar, tener cierto poder otorgado pero no tener la más mínima influencia.

Postureo en redes sociales. Nos han vendido tanto que tenemos que mostrarnos, precisamente vender nuestra imagen, nuestra marca, que nos hemos convertido o podemos llegar a ser una mera caja decorada muy bonita por fuera pero sin nada dentro. Cuidado con el exceso de exposición, con el ansia por el ser el primero o querer parecer el que más sabe o estar en todos los sitios indiscriminadamente. Esa imagen que queremos transmitir tiene que ser coherente con nuestra forma de ser en el día a día y en el trabajo presencial con compañeras. Ya lo he dicho en otras ocasiones, no solo por estar visible todo el rato, significa que tengas aptitudes de liderazgo.

-Dejar patente a toda costa que tú eres quien manda. Sí, hace falta humildad, auto-reflexión, consciencia y reconocer que tenemos puntos que mejorar o trabajar.

Vamos al lío. ¿Cómo podemos llegar a alcanzar el liderazgo en nuestro ámbito de trabajo? ¿Qué habilidades, competencias tenemos que trabajar y fomentar en nosotras y en nuestros equipos? Aquí os dejo algunas de las que me parecen más importantes.

-Honestidad y humildad. Honestidad con una misma y con los demás. Saber decir “no lo sé”. Humildad para evitar creernos mejores que las demás y para aceptar y reconocer que también nos equivocamos y cometemos errores.

-Motivación. Ser capaces de la auto-motivación pero también de mover a las personas con las que trabajamos. Estaría muy relacionado con conseguir que nuestro equipo sienta que forma parte de un proyecto, de algo más grande, al que aporta su granito de arena, es decir, conseguir que el personal de la biblioteca se sienta incluido.

Confianza. Tenemos que cree en nosotras mismas y en las posibilidades del equipo.

-Cooperación. Aunque en muchas bibliotecas médicas solo trabaja una persona, es importante, cuando sea posible, fomentar el trabajo en equipo, la cooperación interna (dentro de la propia biblioteca) como externa (con otras bibliotecas).

-Vínculos. Saber crear vínculos. No necesariamente tiene que derivar en una relación de amistad pero sí cierta pertenencia al grupo y de implicación en el trabajo. Muy relacionado con la confianza y la cooperación.

-Comunicación. Me gustaría tratarlo en un artículo aparte por la relevancia que tiene. Pero es evidente que hay que tener una buena comunicación a todos los niveles (compañeras, superiores, otras bibliotecas, proveedores, etc.) y en todos los medios (presencial, correo, teléfono). Muy obvio pero también muy común no cuidarla. La buena comunicación incluye el respeto, la educación, la escucha, la tolerancia y la asertividad.

Autogestión. Creo que no está incluida habitualmente en los libros pero me parece importante en el sentido de organizarse, planificarse, sabe hacer las cosas de forma autónoma. Fomentar esta misma habilidad en las compañeras de la biblioteca. Dentro de los posibles protocolos o flujos de trabajo, que tengan cierto margen para organizarse su jornada laboral.

-Estimulación intelectual. No hay nada más aburrido y monótono que un trabajo rutinario (aunque hay personas que por si perfil les gustan). Siempre que sea posible abogo, por en la medida de la capacidad de cada persona, promover retos en el trabajo, dar nuevas tareas o enseñar nuevas funciones.

Ganas de aprendizaje. Si estamos motivadas para aprender nuevas cosas y mejorar, también seremos un buen ejemplo para nuestro equipo y sabremos cómo hacer que también tengas ganas de aplicarse en su formación. Puedes sugerir cursos o talleres que les ayuden a desempeñar mejor sus tareas en el día a día y a actualizarse en sus conocimientos.

-Flexibilidad. Trabajamos en un entorno relativamente cambiante en muchos sentidos así que nada de ser rígidos y sentirnos atemorizados por los cambios (siempre asustan) pero debemos ser conscientes de que pueden surgir en cualquier momento y necesitaremos adaptarnos.

-Horizontalidad. Teniendo en cuenta el saber estar, y el puesto que cada persona desempeña, no funcionar a aludir siempre a la jerarquía laboral en la que nos desenvolvemos. Hace que todo lo anterior sea muy difícil de llevar a cabo. Nos despreocupamos y nos interesa más los resultados y el tener a nuestro ego saciado.

Por supuesto, todo esto que menciono estará condicionado o tendrá sus limitaciones ya que el que se valoren estas actitudes, se trabaje así o se fomenten tienen relación con otros factores. Entre ellos:

-La personalidad de la persona que lidera. Por poner un ejemplo, ¿puede alguien con afán de poder y control dejar con facilidad la autogestión de su equipo o la flexibilidad?

-La personalidad de las personas del equipo. Mi experiencia me dice que hay personas que sí han desarrollado habilidades que les permite un aprendizaje rápido y cierto pensamiento divergente para desarrollar tareas y solucionar problemas pero hay otras que les cuesta salir mucho de un trabajo mecánico y rutinario. Necesitan órdenes continuas y pautas muy marcadas para sentirse seguras y trabajar.

-La formación (igualmente tanto del potencial líder como de las personas que están a su cargo). Para mí, algo clave y en lo que insisto continuamente. En las bibliotecas, se sigue contratando mucho personal sin formación específica. Y sí, por mucho que se quiera tapar, también mi experiencia me dice (salvando excepciones) que no es lo mismo enseñar a alguien que viene con una base previa que a una persona que no sabe nada, absolutamente nada de una biblioteca.

En definitiva, todas estas cuestiones nos apelan de alguna manera en nuestro día a día. Influyen, como decía en cómo funciona una biblioteca y cómo se percibe ésta desde fuera. A su vez, influirá en la imagen que tanto el entorno como la sociedad se hace de una biblioteca, la visibilidad que tendrá, y la capacidad de acción que tendremos y credibilidad para pedir inversiones, mejoras u apoyos.

Me parece muy interesante trabajar todas estas actitudes a nivel personal, pero también colectivo. Y cómo nos afecta el querer ser líder o influenciar siendo mujer u hombre. En bibliotecas, como en muchos ámbitos, hay muchísimas más mujeres pero también parece que a puestos de dirección o visibles en redes sociales lo son más los hombres que las mujeres.

¿Cómo lo veis? ¿Añadiríais algún otra habilidad o competencia? ¿Cómo os resuena con vuestro día a día en la biblioteca?

Os dejo aquí algunos recursos y enlaces por si es de vuestro interés.

-BiblioteCoach. Liderazgo y bibliotecas

-Key skills for library managers: leadership

-Liderazgo y liderazgo femenino. En: Estrategias y herramientas para el desarrollo profesional y el liderazgo femenino. Curso virtual Aula periféricas

Hace dos años dejé de escribir en el blog, aunque me parece mucho más tiempo. En su momento, consideré que había cerrado una etapa, no sé si por hartazgo o falta de tiempo, por necesidad de cambio o porque creí que no podía aportar más.

Llevo varias semanas de reflexión sobre si volver a escribir o no. Una chispita dentro de mí se encendió. Sentía que dadas las dificultades por las que pasan las bibliotecas en general (aunque tengo la sensación siempre ha sido así) y las bibliotecas médicas en particular, era necesario ponerles un altavoz, visibilizarlas, mostrar diferentes puntos de vista, compartir, apoyarlas, etc.

Así que, aquí estoy de nuevo, siguiendo la misma línea de antes, con las evoluciones que puedan surgir del paso de este tiempo. Con ganas, muchas ganas. Siempre desde una visión personal, desde la experiencia, desde lo que he aprendido y desde dónde he errado, desde dónde creo que son necesarios el trabajo y los cambios.

¡Larga vida a las bibliotecas!

Cierra el blog

Publicado: 23 de abril de 2019 en Documentación

El paréntesis se convierte en un punto final.

Tras varios años, este proyecto cierra. Siento que ha llegado su fin porque necesito crear espacios para llenarlos con cosas nuevas.

Gracias a todas las personas que me habéis leído.

Ha sido un mes intenso y emocionante y estoy muy agradecida de la oportunidad que he tenido de pasar ocho días con Pilar y Silvia y de nuestras conversaciones.

Hasta ahora he hablado de este proyecto y voluntariado desde mis vivencias y me gustaría dar a las coordinadoras del proyecto y dejar un espacio en el blog para que podáis leer desde su propio punto de vista.

Así que les hago una breve entrevista a Silvia Puertas, Pilar Martínez Martínez y Catherine Molina.

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1. ¿Cómo surgió el proyecto y tu implicación en él?

Silvia: Pilar y yo siempre hemos estado fascinadas por India y ya conocíamos el norte del país. En el año 2015, viajamos hasta el sur de India seducidas por el paisaje natural de la región de Kerala y decidimos acercarnos a conocer la Fundación Vicente Ferrer (FVF) pues tengo apadrinada una niña. La sede de RDT (Rural Development Trust), denominación que tiene la Fundación en India, se encuentra en la ciudad de Anantapur (“la ciudad del infinitivo”, “donde ya no existe nada” es su significado en lengua telugu, idioma de esta zona) y nuestra estancia allí fue solo de 4 días pero la
revolución silenciosa” como Manuel Vicent, biógrafo de Vicente Ferrer, ha denominado el trabajo que junto a Anna Ferrer, la FVF ha desarrollado en esta zona de pobreza extrema durante los 50 años que en este 2019 celebran, tuvo en nosotras un impacto “infinito”. En el avión de regreso de este primer viaje a RDT, declaramos el firme propósito de volver, sí, pero asumiendo el compromiso de llevar un proyecto.

La “filosofía de la acción” define a la FVF, así que imbuidas en ella, sin más dilación, realizamos un vídeo divulgativo “Encuentro con el milagro” pues así calificamos nuestra propia experiencia allí. Compartí este video entre mis compañeros de la Biblioteca Provincial de Sevilla en la que trabajo y supuso que Catherine (voluntaria de la FVF) y bibliotecaria también en la Provincial se ofreciese a emprender, las tres juntas, un proyecto todavía por determinar.

Pilar, Catherine y yo comenzamos a colaborar con la FVF Andalucía inicialmente para recaudar fondos con destino a la construcción de una vivienda adaptada a personas con discapacidad, mediante la organización de un mercadillo solidario de libros. Tras el éxito de recaudación de este mercadillo, un día compartí con Catherine la siguiente reflexión: ¿qué podemos ofrecer a India nosotras como bibliotecarias? ¿y si nos unimos muchas bibliotecas con un mismo objetivo? Y la Providencia nos ofreció la respuesta. Ya con el primer borrador del Proyecto Bibliobús, la Biblioteca Pública Municipal de Montequinto (Dos Hermanas) decide colaborar con nosotras. Begoña, amiga de Catherine, se incorpora al Equipo Bibliobús que queda conformado por cuatro mujeres, tres bibliotecarias y una profesora de música. El quinto miembro del Equipo lo reconocimos más tarde, la Providencia.

En diciembre del año 2016, abordamos a Anna, en una conferencia en Sevilla,
entregándole el proyecto en mano. En la primavera del año 2017, nos comunican desde la central de la FVF Barcelona que el proyecto es aceptado. A partir de esta
fecha, se multiplica el trabajo colaborativo entre centros bibliotecarios pues conseguimos “subir al bibliobús” a todas las Bibliotecas Provinciales de Andalucía,
Bibliotecas Municipales de diversos municipios andaluces, además de institutos de enseñanza secundaria y la Asociación Andaluza de Bibliotecarios que apoyan el
Proyecto a través de la organización de mercadillos solidarios. Para ofrecer transparencia y canalizar los ingresos de las diversas bibliotecas de Andalucía, decidimos constituirnos en Asociación Bibliobús Anantapur. En el verano de 2017 comenzamos el Trabajo de Campo y fase preliminar pero ya con los primeros libros en
telugu.

Catherine: Aunque yo conocía la FVF, fue gracias a Silvia y a Pilar que pude acercarme de manera más profunda a su labor y a la filosofía de Vicente Ferrer. Me hice voluntaria aquí en Sevilla y en diciembre de 2016 fui a Anantapur en un viaje que organiza la Sede de la FVF de Andalucía, Extremadura, Ceuta y Melilla para socios y colaboradores que quieran conocer lo que se está haciendo en India. Para entonces el germen del proyecto ya estaba, pero para mí a nivel personal fue decisivo ese viaje.

Pude ver en el terreno los proyectos que se están desarrollando y conocer a esas personas, lo cual es muy impactante, y pude empezar a lanzar nuestras ideas y a recibir la aportación de los demás.

2. ¿Cuáles son tus aportaciones o tu papel en el mismo?

Pilar: por mi parte, la aportación más relevante es a nivel educativo. La propuesta de un proyecto llamado “Historias de nuestro pueblo”, enmarcado en una de las acciones
del Bibliobús tiene como finalidad el fomento de la la lecto-escritura de todas las generaciones que habitan las aldeas sobre las que se desarrolla el proyecto Bibliobús.

Se trata de un proyecto en el que los ancianos y ancianas de cada aldea narran historias locales que son transcritas y grabadas por los habitantes de la localidad siendo ilustradas por las personas no alfabetizadas para, finalmente, llevarlas como producto editorial recogido en inglés, telugu y español. La colaboración de mis compañeras ha sido determinante para asentar este proyecto que se extiende a lo largo de un año para las aldeas seleccionadas. Por otra parte, la publicación de estas historias cuenta con la colaboración de la Universidad de Sevilla.

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Silvia: mi rol es impulsar y tejer redes colaborativas, planificar, coordinar las acciones y mantener relaciones instituciones. Pero me considero mediadora de un proyecto que va más allá de las acciones individuales. Catherine se ocupa de las tareas de proceso técnico, traducciones, relaciones con India y voluntariado, además de templar los
impulsos creativos de Pilar y mío. Begoña, junto con Catherine, atiende la labor de traducción al inglés de todo el material que elaboramos para India y también es la responsable de las redes sociales.

Nuestro Equipo es un microcosmos de personalidades diversas y complementarias, somos 4 ruedas necesarias y motoras para que el proyecto avance. Y dirección la marca la Providencia.

3. ¿Hacia dónde crees que va evolucionar?

Pilar: El bibliobús nació con un claro carácter cultural y, debido a la zona de escasa alfabetización que la FVF nos ha asignado, se ha convertido en proyecto educativo/cultural con actividades de alfabetización, fomento de la lectura y uso de nuevas tecnologías.

Silvia: Vicente siempre pensaba “a lo grande” y esta Visión nos hace aspirar a un “desarrollo bibliotecario” en el sur de India, emulando la labor de las Misiones Pedagógicas de la República con María Moliner.

Catherine: En la línea de lo que dice Silvia, yo me imagino un sistema bibliotecario funcionando en la región. En el que, de algún modo, se coordine el trabajo de bibliotecas físicas y de bibliotecas móviles. Para que todo el mundo pueda tener acceso a la lectura y a la cultura, sin importar el lugar donde viva. Y luego podemos superar los límites de la región, ¿por qué no? Es una utopía bibliotecaria, pero nosotras ya hemos experimentado muchos milagros.

4. ¿Tenéis en mente más actividades, ideas,etc… para incluir y ampliarlo? ¿hacia dónde te gustaría que se dirigiera?

Pilar: la idea es que el proyecto se expanda hacia otras localidades. Por otra parte, el buen resultado que se está obteniendo del proyecto “Historias de nuestro pueblo”, me
hace pensar en un nuevo proyecto en el que la alfabetización, la lecto-escritura y la música se integren hacia un producto final tal como grabación de un video-clip o corto
de Tolllywood (cine en telugu), siempre realizado por los habitantes de estas aldeas de principio a fin.

Silvia: este primer bibliobús, acorde a nuestra Visión, es un pilotaje que, una vez asegurado su buen funcionamiento, evaluación y ajustes necesarios, vamos a replicar
en otras aldeas dispersas hasta alcanzar una flota de bibliobuses.

5. ¿Qué es lo más positivo que destacarías?¿Y trabas que habéis encontrado? ¿Cómo se solucionaron?

Pilar: como positivo, la acogida que el proyecto ha tenido en Adoni, región asignada para el desarrollo del Bibliobús. Los bibliotecarios/as de las aldeas se muestran muy implicados en su propia formación, tanto en técnicas bibliotecarias, “Historias de
nuestro pueblo” así como en la aplicación de las actividades de fomento de la lectura que han aprendido en el período de formación.

En cuanto a las trabas, similares a las que sufrimos en España, la burocracia ha ralentizado algunas acciones, especialmente las relativas a la adquisición del vehículo, acondicionamiento del mismo así como la compra de los fondos que lleva. La solución pasa por tener un infinita paciencia y gestionar bien los tiempos de India.

Silvia: ¿Quién ayuda a quién? Recibimos siempre de India un aprendizaje extraordinario y continuo a nivel personal y profesional. Este proyecto permite
configurar un acercamiento hacia quiénes somos y la respuesta es Unidad.

Catherine: Para mí, aparte de poder transmitir adecuadamente nuestro proyecto a la Fundación para que ellos también creyeran en él, la principal dificultad ha sido
entendernos a la hora de ponernos a trabajar. Nosotras íbamos con nuestros métodos y nuestras prisas occidentales y en India tienen un modo de trabajar distinto, con otro
ritmo. Hemos tenido que aprender a adaptarnos a su forma y ellos han hecho todo lo posible por cumplir con los objetivos que se habían marcado. Al final es un aprendizaje mutuo, donde cada vez te comunicas y te entiendes mejor y se enriquece el trabajo y las relaciones personales en el equipo. Y lo que al principio era un escollo se convierte en lo más fructífero.

6.¿Cómo se consigue implantar en tan poco tiempo un proyecto como este?

Pilar: con mucha constancia, paciencia, esfuerzo, cooperación e infinitas ganas de trabajar, tanto desde España como en India.

Silvia: Y La Providencia en el Equipo, sin dudas. Gracias a ella, aparecen personas como tú que permite que el Bibliobús avance de forma extraordinaria.

Catherine: Me parece increíble comparar cómo empezamos y en el punto en el que se encuentra ahora todo. Creo que ha sido vital el trabajo y la fe de mis compañeras, la buena voluntad de todas las personas que nos han ayudado, y la Providencia, claro que sí.

Cualquier cosa que quieras comentar.

Silvia: “En el mundo hay muchas causas por las que luchar. Debemos elegir una como propia”. Vicente Ferrer.

Catherine: Yo siempre he pensado que se pueden hacer muchas cosas para mejorar el mundo. Cada uno desde donde le sea posible todo es igual de valioso. Hacer algo como
lo que hizo Vicente Ferrer es tremendo porque cambias la vida de miles de personas, pero con que cambies un poco la de tu vecino ya va bien. Solo hay que prestar atención a los demás y mantener la mente abierta.

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